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Entrevistamos a Julio Ismael Schulten, autor de “Yo, Perdón”

Julio Ismael Schulten. Foto: Diego Schulten.

Julio Ismael Schulten es consultor de Negocios Digitales y Comercio Electrónico, además de escritor y conferenciante. Nació en México, pero reside en Alemania desde 2010. Su trayectoria profesional se basa en una licenciatura en Tecnologías de la Información y la Comunicación y más de veinte años de experiencia en negocios digitales, comercio electrónico y consultoría estratégica de negocios. Como escritor, es autor del libro “Yo, Perdón. Una historia sobre el perdón” (2025), un ensayo introspectivo y revelador que invita al lector a convertir el dolor en una fuente de conciencia y crecimiento. En Yo, Perdón, el autor comparte su propia travesía vital marcada por la depresión, la pérdida y la superación de traumas, con el propósito de acompañar a quienes atraviesan momentos de incertidumbre emocional.

Cuéntanos cómo te has formado para superar esta etapa difícil y ayudar a los demás.

Mi formación empezó como una necesidad vital. Durante años construí una carrera sólida en el mundo digital, pero atravesé experiencias que me obligaron a mirar hacia adentro.

Ahí entendí que no bastaba con “ser fuerte”; necesitaba comprender lo que me pasaba. Me formé en tanatología y fenomenología existencial, estudié herramientas de acompañamiento emocional y posteriormente decidí profundizar con un diplomado en acompañamiento emocional y estudios en psicología.

Esa mezcla —vida real, formación académica y búsqueda espiritual— es lo que hoy me permite acompañar a otros desde un lugar humano, sin teorías vacías.

«Cuando perdonar no basta». Curso sobre el Perdón, con Helen Flix y Julio Ismael Schulten.

¿Por qué escribir un libro sobre el Perdón? ¿Qué significa para ti? ¿Por qué el título Yo, Perdón?

Decidí escribirlo porque el perdón me salvó. No como idea romántica, sino como una práctica concreta: dejar de vivir atado a una historia que me dañaba.

Para mí, el perdón es liberación interna. No es justificar lo que pasó, ni olvidar, ni reconciliarse siempre. Es soltar el veneno del resentimiento para recuperar la vida.

El título, Yo, Perdón, surgió porque el proceso se volvió una identidad consciente: ya no solo “quiero perdonar”, sino “me convierto en alguien que perdona”. Es un proceso entre mi “Yo” herido y el Perdón como camino.

Julio Ismael Schulten y Helen Flix.

Depresión, miedo, difamación, traumas, pérdidas… ¿Qué relación tienen con el Perdón?

Todas esas experiencias tienen algo en común: activan dolor, y el dolor suele buscar salida en dos direcciones: hacia uno mismo (culpa, vergüenza, depresión) o hacia los demás (ira, resentimiento, deseo de venganza).

El perdón entra como un proceso que reorganiza ese dolor: lo reconoce, lo atraviesa, le da sentido, y lo transforma en aprendizaje. No es magia; es trabajo emocional.

En mi caso, el perdón fue la salida más clara para no quedarme atrapado en la identidad de víctima, y poder recuperar dignidad y paz.

Háblanos de la Infancia: ¿determina nuestra evolución? ¿Cómo reconocer y superar conflictos emocionales?

La infancia no define todo, pero marca patrones: cómo amamos, cómo confiamos, cómo nos defendemos, qué sentimos que “merecemos”. En los primeros años se forman mapas internos que luego repetimos sin darnos cuenta.

Reconocer y superar conflictos emocionales implica observar.

Alcohol y drogas como escape: ¿por qué es tan fácil caer en adicciones?

Porque calman rápido lo que cuesta nombrar. Muchas adicciones son intentos desesperados de regular ansiedad, vacío, tristeza o soledad. El cuerpo aprende: “esto me apaga el dolor”.

Además, el cerebro busca recompensa inmediata: dopamina, alivio, desconexión. En momentos de estrés emocional, eso se vuelve muy seductor.

Por eso el abordaje real no es moralista. Hay que mirar lo que la adicción está intentando tapar: duelo, trauma, angustia, falta de sentido, o una historia emocional no resuelta.

Curso «Cuando perdonar no basta», de Helen Flix y Julio Ismael Schulten

Naciste en México y vives en Alemania, ¿Cómo fue la adaptación?

Fue un cambio profundo. Nací en México y llevo muchos años viviendo en Alemania. Adaptarse no es solo aprender un idioma complejo, es entender una cultura distinta en comunicación, relaciones, ritmo de vida y formas de trabajo.

Sí, fue retador. Pero también fue una escuela: me dio estructura, disciplina, y otra manera de construir y pensar. Con el tiempo integré ambas identidades. Hoy me siento mexicano-alemán: con la calidez y creatividad de México, y la claridad y orden de Alemania.

¿Recomendarías hablar con quién te difamó y te hizo daño para tratar de comprender y perdonar?

Depende. Si hay apertura real y seguridad emocional, una conversación puede ayudar. Pero el perdón no debe depender de que el otro reconozca algo.

Yo distinguiría dos niveles:

  •  – Perdón interno: lo trabajas tú, para soltar el daño.
  •  – Reconciliación: solo si hay condiciones sanas, respeto y límites. (No es necesario para el proceso del perdón).

A veces hablar sirve; otras veces reabre heridas. En muchos casos, el acto más sano es perdonar por dentro y mantener distancia con límites claros.

¿Dirías que difamar es reflejo de conflictos internos?

Sí, muchas veces. Difamar suele ser una forma de proyectar: inseguridad, envidia, dolor no elaborado o necesidad de control.

Cuando alguien daña la reputación de otro, a menudo está intentando proteger la propia imagen o regular una sensación interna que no puede sostener. No lo justifica, pero lo explica.

Y entenderlo ayuda: no para minimizar el daño, sino para no cargar con una culpa que no es tuya.

Bruno Gröning: ¿qué puedes contarnos de este sanador espiritual y cómo te influyó?

Bruno Gröning representa una línea espiritual centrada en la sanación interior, la apertura a una fuerza que él describía como corriente de energía o ayuda espiritual. Más allá de creencias, a mí me influyó en algo esencial:

la idea de que el ser humano no solo sana “entendiendo”, sino también rindiéndose, soltando resistencia, y confiando en un orden más profundo.

En mi proceso, esa perspectiva fue un complemento a la psicología: la dimensión espiritual como soporte, no como negación del dolor, sino como un modo de atravesarlo.

Presentación «Yo, Perdón» en la librería Barra / LLibre, Barcelona.

Algunos mitos asociados al Perdón…

Hay varios mitos comunes:

  1. “Perdonar es olvidar”. No. Puedes recordar sin dolor.
  2. “Perdonar es justificar”. No. Puedes perdonar y reconocer que estuvo mal.
  3. “Perdonar es reconciliarse”. No siempre. A veces perdonas y pones distancia.
  4. “Perdonar es debilidad”. Muchas veces es lo más valiente.
  5. “Si perdono, pierdo”. En realidad, recuperas paz, energía, libertad y salud.

Pasado, presente y futuro: ¿Cómo nos condiciona el pasado y cómo vivir el presente y afrontar el futuro?

El pasado condiciona porque crea interpretaciones: “esto significa que no valgo”, “esto significa que el mundo no es seguro”. Y esas interpretaciones se vuelven lentes.

Vivir el presente no es negar el pasado; es dejar de repetirlo. En mi enfoque, se logra con tres movimientos:

  •  – aceptar lo que fue sin pelearte con ello.
  •  – comprender el patrón emocional que dejó.
  •  – elegir una respuesta distinta hoy.

El futuro se afronta con presencia: cuando estás en el presente, el futuro deja de ser amenaza y se vuelve dirección. De aquí mi frase: «No eres el pasado, eres lo que deseas: Sanar.»

Librería Barra / LLibre, Barcelona.

Cinco consejos para vivir mejor y ser más felices.

  1. Cuida tu diálogo interno: habla contigo como hablarías con alguien que amas.
  2. Pon límites sin culpa: límites claros son paz.
  3. Haz las paces con tu historia: no para celebrarla, sino para dejar de cargarla.
  4. Simplifica: menos ruido, más esencial (hábitos, personas, consumo).
  5. Elige un sentido diario: algo pequeño que haga tu día significativo: servir, crear, aprender, amar.

¿Cómo te documentaste para escribir Yo, Perdón? ¿Fue gratificante compartir lo personal?

Me documenté integrando psicología, tanatología, autores del enfoque de la fenomenología existencial y también una dimensión espiritual práctica. Pero el núcleo del libro es vivencial: no quería teorizar el perdón, sino mostrar su recorrido real.

Sí, fue gratificante. Escribir fue una forma de ordenar mi historia y convertirla en algo útil. Cuando alguien se reconoce en una página y siente alivio, entiendes que valió la pena haber sido honesto.

Interior librería Barra / Llibre, Barcelona.

Frase de Anthony de Mello: “El resentimiento es como beber veneno y esperar a que la otra persona muera. Soltarlo es un acto de amor hacia ti mismo.” ¿Qué opinas?

Estoy muy de acuerdo. El resentimiento da la ilusión de justicia, pero el que se intoxica es uno. Es un veneno lento: afecta el cuerpo, las relaciones, el sueño y la paz.

Soltarlo no es un regalo para el otro; es un acto de amor propio. Y no significa negar el dolor: significa no seguir alimentándolo cada día.

Recomiéndanos cinco lecturas para profundizar sobre el Perdón.

  1. Frankl, Viktor E. El hombre en busca de sentido (para entender sentido y libertad interior).
  2. Jung, Carl Gustav. El hombre y sus símbolos (para comprender sombra, proyección y reconciliación interna).
  3. de Mello, Anthony. (textos sobre conciencia y desapego del resentimiento).
  4. Un Curso de Milagros (visión espiritual del perdón como corrección de percepción).
  5. Ken Wilber. La conciencia sin fronteras.

Muchas gracias, Julio Ismael Schulten.

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